La noche del 31 de diciembre de 2010, el reloj de la Puerta del Sol (Madrid) hizo sonar diecisiete campanadas y media... Pero muy poca gente se dio cuenta...
I: Las claves del negocio.
No somos hermanitas de la caridad, y tampoco somos buenos. La "Corporación de Autoayuda Sekmet" tiene muy clara su finalidad: ser los mejores al hacer nuestro trabajo... Y si nos consideran los "Señores de la Muerte ", o los "Segadores", no es en vano. Nos enorgullecemos de nuestra trayectoria, de los atentados y de los crímenes que hemos cometido, de todos los que se nos atribuyen, y de los que jamás serán divulgados... Como en cualquier opción financiera, es necesario tener muy en cuenta una serie de factores, de los que se derivará finalmente el éxito o el fracaso de toda la operación. Por lo tanto, tenemos que recordar siempre:
a) objetivos buscados: deben estar muy claros para todos los participantes, especialmente cuando el grupo de apoyo sea muy amplio. En este caso, el cliente ha impuesto uno solo: crear el máximo terror posible, y ahogar los primeros minutos del 2010 con un baño de sangre.
b) motivación de los actores: no es adecuado confundirla con el fanatismo, un fanático puede ser muy útil para cierto tipo aislado de manifestaciones reivindicativas, pero jamás será capaz de actuar de manera inteligente dentro de un equipo.
c) preparación: es necesario contar con un conocimiento detallado de la zona, formas de evacuación, rutas alternativas, transportes especiales...
d) conocimiento del medio: los resultados solo se maximizan, si el conocimiento del terreno de operaciones es perfecto, asegurar los datos más actualizados es la función esencial del grupo de apoyo.
e) compartimentación: incluso en el caso de una infiltración por parte de las autoridades, hay que mantener una organización piramidal en pequeñas células. Así, quienes facilitan los pisos francos no tienen por qué conocer a los que transportan la mercancía, ni a los encargados de la logística.
f) redundancia: derivando directamente del punto anterior, sí es conveniente que se haya previsto en el organigrama que un determinado grupo pueda suplir, en caso de necesidad, las funciones de otro. Así, con la excepción del equipo químico, la unidad de reconocimiento puede suplir las funciones de logística, o incluso de la acción directa.
g) comunicaciones: dados los avances en intervención y detección de conversaciones telefónicas (no olvidemos a la Red Echelon , ni los campos de antenas parabólicas españolas), lo más prudente es limitarse a contactos esporádicos a través de grupos en redes sociales (recordemos la importancia para Al Capone del "Club de amigos de la ópera). Dichos foros son ampliamente accesibles desde bares, cibercafés, bibliotecas públicas... De ser necesario, también se pueden realizar breves llamadas telefónicas desde cabinas, o se pueden conseguir con gran facilidad móviles libres o robados en ciertos comercios de la zona centro.
h) elección del momento y del lugar: en este campo, todo viene derivado de los objetivos, por lo que aunque represente un riesgo suplementario, se ha decidido que la acción se lleve a cabo en la Puerta del Sol de Madrid, a las 23:57 del 31 de diciembre de 2009.
i) ajuste presupuestario: al no realizarse la acción por motivos ideológicos, lo que evidentemente nos lleva a olvidarnos del fanático religioso suicida, es preciso pagar adecuadamente a todas las personas implicadas, evitar en lo posible dejar rastros de tarjetas de crédito (las robadas son aceptables), y no hacer ostentación de capital. El importe concedido por los patrocinadores es de dos millones de euros (2.000.000) en concepto de pago inicial, y una bonificación final de otros cincuenta millones (50.000.000) de euros si se consigue el resultado deseado. Actualmente, a tres días de la operación, incluyendo también las rutas de escape y lugares para los durmientes, disponemos de un superávit de quinientos mil (500.000) euros, que serán reinvertidos en el fondo de contingencia de la Organización.
j) quienes somos: procedentes sobre todo de distintos cuerpos mundiales del Ejército, somos básicamente mercenarios altamente cualificados en los ámbitos más usuales del terrorismo internacional: golpes de mano, secuestros, imitación de ataques terroristas, derrocamientos, operaciones entre cárteles de droga, explosivos... Reclutamos al personal de apoyo de baja categoría sobre el terreno, pero destinándoles sobre todo a labores de transporte de materiales. Somos especialistas en proporcionar un servicio de calidad, rápido y eficaz, y por supuesto no tenemos ningún remordimiento, ni siquiera con los asesinatos de masas, si el precio es el adecuado.
k) escenarios alternativos: por si fallase la acción principal, se ha previsto la realización de acciones similares, pero a mucha menor escala, en otras poblaciones, lo suficientemente alejadas de Madrid, para no caer en la tradicional operación jaula. Dichas acciones, con una infraestructura mucho menor, tendrán lugar en lugares donde tradicionalmente haya acumulación de personas para recibir el año: por ejemplo, el Casino de Madrid,
II: Los momentos más complicados de la preparación del tricloex
Gracias a los contactos de nuestro patrocinador con el mundo del terrorismo internacional, no nos ha sido excesivamente complicado localizar un pequeño grupo de colabora-dores "in situ", mas el mayor problema ha sido precisamente el compro-miso ideológico. Lo que pretendían era hacer llegar un "mensaje inequívoco al opresor Gobierno español", pero actuando de manera individual, sin coordinación, a través de una serie de golpes de mano como bombas contra distintos cuarteles de la Guardia Civil, el secuestro de varios empresarios en vísperas de Navidad, y los habituales desperfectos de la "Kale Borroka". Por ello, ha sido necesario realizar una criba muy selectiva entre miembros de Jarrai y de Segui, especialmente los que no tienen antecedentes policiales, y asignarles por una parte funciones de vigilancia y detección de los cuerpos de seguridad del Estado, principalmente en los objetivos secundarios. También han sido de cierta utilidad para el transporte de los distintos componentes del explosivo químico, a través de las distintas rutas de entrada.
Ante la dificultad añadida que representa la entrada en el país con explosivos o determinados tipos de sustancias que pudieran ser utilizadas a tal fin, y para burlar especialmente a los equipos de detección, hemos optado por utilizar, al menos para los artefactos de la Puerta del Sol y de Donosti, un nuevo compuesto de síntesis, procedente de Israel, y que presenta la inmensa ventaja de ser fácilmente transportable, completamente inocuo hasta que no se mezclan los tres componentes, y que en caso de necesidad, puede incluso ser ingerido en su forma líquida, asimilándose en noventa minutos, y desapareciendo por completo. Bajo el nombre de tricloexanato de metilo con flúzido benzodiacepínico recombinante (en adelante, tricloex), su introducción en España ha sido relativamente fácil: dos mil litros del primer líquido, con el mismo aspecto y sabor que una conocida marca de cola, salvo que un poco más denso, ha sido llevado directamente a una nave industrial en el polígono de Coslada, que anteriormente se dedicaba al envasado de zumos naturales ("Minizumitopatí S.L.", curioso nombre). La empresa ha sido adquirida por una de nuestras filiales, y no se ha cambiado el nombre comercial, ni en teoría la actividad. El segundo componente, el ácido flúzido, ha seguido una ruta distinta, pero al ser necesario en menor cantidad, los quinientos quilos necesarios se han camuflado como grasa alimenticia para hacer patatas fritas, pasando en camión desde Portugal a través de una empresa de transportes de escasa importancia, y se recogió directamente en sus instalaciones de Coslada, a través de un conductor subcontratado, que lo llevó a Minizumitopatí S.L., en el mismo polígono. El tercer componente, el sulfato benzodiacepínico, lo hemos mandado directamente por Fed-Ur, la entrada se ha realizado por Barajas, y los cien kilos de carga iban etiquetados como pasta de Mirinda.
Todos los componentes habían llegado, según lo previsto, el 15 de noviembre. Comenzaba entonces la fase más delicada de la operación: convertir los ingredientes en un explosivo de última generación, capaz de provocar una onda expansiva de cien metros de diámetro, según los test realizados en los campos de terroristas somalíes. Esta capacidad, que multiplica por cinco la del C-4, y sobre todo después de esta acción, seguramente implicará un incremento del precio de la materia prima, y por otra parte, una nueva pesadilla para los cuerpos de seguridad de cualquier estado. Como es necesaria una reducción mediante cocción de los tres líquidos por separado, a una temperatura entre los treinta y los cuarenta grados, es un compuesto perfecto para ser preparado en nuestra nave, y posteriormente trasladado al Kebab City Paradise. Se pierde aproximadamente un veinte por ciento del volumen total del explosivo, y el producto, una vez reducido, necesita de seis a siete horas para condensarse, bajo la forma de ladrillos sólidos, y dicha operación la realizamos con moldes para bizcochos, adquiridos a un mayorista.
¿El resultado? Un explosivo de color negruzco, perfecto para los lugares donde ha de ser instalado, maleable como la plastilina, indetectable incluso para las unidades K-9, y perfectamente seguro en su manipulación. La detonación se consigue mediante una cápsula explosiva insertada en el momento de su colocación, con un alcance de cuatrocientos metros (involuntario "regalo" de Estados Unidos, mejor dicho, de un miembro de sus Seals), y la señal se envía desde un aparente mando a distancia de garaje, emitiendo secuencias en altísima frecuencia, que conecta con las antenas de telefonía de la zona, afortunadamente saturada por las compañías de móviles, y que por lo tanto no presentará ningún problema.
III: Estudio y colocación de las cargas.
Las tres cargas principales sembrarán la destrucción en la zona centro de la Puerta del Sol (su ubicación final no está decidida), y las secundarias detonarán tres minutos después, en la Plaza de Callao, y en la desembocadura de las calles Mayor, Arenal, Montera y Alcalá. Teniendo en cuenta el tamaño y composición de las bombas (40 kilos para las principales, y 20 para cada secundaria), su instalación puede resultar algo complicada, mas nuestro "departamento de magia" ya ha preparado los complementos necesarios. Para las cargas principales, se ha optado por enviar a la Puerta del Sol un equipo suplementario de limpieza, desde las ocho de la mañana del 31 de diciembre. Perfectamente uniformados y con todos los complementos necesarios, incluyendo por supuesto los carros y los uniformes, proporcionados por un mayorista, y con todas las autorizaciones y formularios pertinentes (incluyendo el P-71 rosa), los infiltrados no han tenido el menor problema en acercarse a los lugares previamente designados (básicamente, en las grandes papeleras de plástico de polietileno de cincuenta litros...
El armazón metálico puede proporcionar cierta cantidad de metralla, pero casi toda la tornillería añadida se depositará al mismo tiempo que el explosivo, pues los primeros "barrenderos especiales" se encargarán de instalar un doble fondo, que permitirá al mismo tiempo su uso por los ciudadanos. La colocación se realizará entre las 14:00 y las 17:00, en los objetivos principales y el los secundarios. Al haber situado cargas en el interior de la nueva estación de Metro y de Cercanías (también por personal especializado), se pretende conseguir el mayor número de bajas posibles, pues ese es el objetivo de nuestro patrocinador. Se ha abandonado el proyecto de instalar una carga en el interior de la esfera del reloj, pero se ha sustituido por una serie de cargas de menor entidad, en el interior de algunos adornos del árbol.
Esperamos completar el encargo para la mayor satisfacción de nuestro patrocinador, y cobrar la merecida recompensa por nuestro trabajo. Si Juan Cabrillo ha montado su "Corporación" de mercenarios, y ofrece sus servicios al mejor postor, o incluso realiza trabajos altruistas como el de Mongolia o el del Golfo de Omán, nos parece perfecto. Pero que no se cruce en el camino de nuestra "Organización de Autoayuda Sekmet"... Ya falta media hora para la primera de las explosiones... Nuestros agentes han abandonado la zona hace más de una hora, incluso los ojeadores y los voluntarios... Pero me reservo la "difícil tarea" de activar los artefactos, cómodamente instalado, en la terraza de mi habitación de hotel...
Tras una detallada observación de las fuentes disponibles, afortunadamente muy abundantes en internet, nos hacemos una idea bastante exacta de cuáles serán las medidas de seguridad adoptadas: 130/140 agentes, entre policías y agentes de movilidad, controlarán el acceso a la Puerta del Sol, impidiendo el acceso a personas que lleven botellas de cristal, o cualquier instrumento que pueda ser utilizado en una agresión... muy bien, pero... ¿quién va a sospechar de un chaval, que entra en la plaza, mientras se come un Kebab, o degusta un helado de chocolate, o una bolsa de patatas fritas naturales? Aquí es donde intervienen activamente los simpatizantes de Jarrai, de Boixos Nois, de los Ultrasur... pues cada uno de estos deliciosos alimentos, en realidad, está compuesto por o bien oculta debajo de él una cantidad de explosivo, con su correspondiente cebador... que deben depositar, como buenos ciudadanos, en las papeleras en cuanto entren en la plaza, o tirarlo simplemente al suelo de manera disimulada, y también deben salir, sin llamar la atención por la esquina opuesta, o al menos por una calle cercana... En total, son casi 200 colaboradores, que llevan encima paquetes de tricloex con un detonador por control remoto, disimulados en aparentemente inofensivas hamburguesas del Big Mac, latas de refrescos, paquetes de tabaco, de kleenex, unos de 100 y otros de 300 gramos de explosivo.
Como buenos ciudadanos, al solicitarles en el control de entrada que fueran depositando todos restos de comida y de bebida en las papeleras situadas en las calles de acceso "por cuestiones de seguridad", entre todos van depositando el explosivo... en los lugares que ya habían calculado los organizadores... Los artefactos los han recogido durante la tarde en el Kebab, y en varios lugares aledaños, y lo más divertido es que están convencidos de estar participando en un estudio de mercado sobre "las costumbres alimenticias de los madrileños en Nochevieja", y que han sido seleccionados mediante anuncios en la red... No hay mejor cómplice que el que no tiene conciencia de serlo... Muchos de ellos morirán esa misma noche... pero de todas formas, son peones, el último eslabón de un plan perfectamente llevado a la práctica...
IV: LOS ÚLTIMOS MINUTOS DE 2010
En los minutos previos al atentado, la noche del 31 de diciembre de 2010, se respiraba un ambiente festivo, pero al mismo tiempo, ligeramente extraño, en la Puerta del Sol... Mucha gente seguía accediendo a la Plaza desde las calles laterales, sobre todo desde la calle Mayor y Arenal, y se sometía con desgana a los controles y los cacheos en los distintos puntos de entrada... Los agentes, indudablemente afectados por la prolongación de la jornada, la falta de comodidades (desplazarse hasta el aseo del bar más cercano representaba casi media hora de forcejeos), la tensión reinante, la masificación y las prisas del público, se sentían literalmente desbordados... Las brigadas de limpieza hace varias horas que han abandonado cualquier intento por vaciar las papeleras o recoger los vasos de plástico y los restos de comida del suelo, y de todas formas, han pactado con la patronal el finalizar su jornada a las 22:00, por lo que con tan poco minutos antes de las campanadas, en la Puerta del Sol se encuentran solamente las fuerzas del orden público, dos retenes de primeros auxilios con dos ambulancias, y dos centenares de periodistas, incluyendo los técnicos de sonido, los cámaras y los presentadores, pues casi todas las cadenas de televisión han organizado su propia cobertura del evento, y quienes no disponen de los medios ya se han encargado de comprar la señal a las principales agencias de noticias...
También están preparados los distintos festejos, supuestamente en directo, pero que en la mayor parte de los casos, se han terminado de grabar, con las actuaciones musicales en rabioso playback, un mes antes. En los centros de edición de las emisoras, un retén mínimo (de 3 a 6 personas) se encarga de preparar los soportes informáticos para seguir con los festejos, y comerse las tradicionales uvas al ritmo de las campanadas. Los presentadores, tan cuidadosamente vestidos y arreglados como siempre, ellas sobre todo tiritando por los inverosímiles vestidos escotados, con esos omnipresentes detalles de color rojo en lazos, cinturones, complementos, gorritos o adornos...
Los presentadores de las cadenas de televisión acreditadas han tomado posiciones en las azoteas tradicionales, algunas de ellas sobre el Corte Inglés, aunque los menos afortunados han tenido que conformarse con los primeros balcones de la calle Montera y Preciados, en realidad con cualquier lugar que proporcionase algo de visibilidad del famoso reloj... Cuando todavía estaban explicando los pormenores de los cuartos, los medios y los enteros; en aquellos minutos previos que siempre se aprovechan para retocar el maquillaje, acercar las estufas a los reporteros y comprobar el ajuste de las cámaras; en ese tiempo muerto que precede el final del año... Pero aquella Nochevieja, todo cambió...
Con la primera explosión, la más grande, pues los terroristas habían dispuesto una gran cantidad de tricloex en los regalos al pie del árbol, el relleno de los propios adornos (a base de explosivo y de metralla) y en las paredes de la alcantarilla que estaba debajo de aquella zona, la primera reacción de la gente, sobre todo de quienes se encontraban en las calles aledañas, fue la de pensar que alguien se había pasado con los petardos, que los encargados de la pirotecnia se habían excedido al preparar aquella carga... [Investigaciones posteriores demostrarían que los adornos y los regalos no fueron elaborados por la empresa adjudicataria, sino por una subcontrata, que en teoría estaba ubicada en el polígono La Abubilla... Mas cuando los agentes de la Guardia Civil se presentaron en dicha dirección, se comprobó que en ella no había otra cosa que un solar. De ello se deduce que tuvieron que usar una nave distinta, y que dispusieron de cierto tiempo para efectuar todas las modificaciones necesarias antes de colocar los elementos en su lugar.] Pero esa sensación de incredulidad desapareció cuando empezaron a escucharse los primeros gritos de dolor... y aparecieron las primeras personas ensangrentadas...
Dos minutos después, a las 23:59, cuando las cámaras se estaban disputando los mejores lugares para informar de lo que parecía ser una "tremenda explosión de gas en pleno centro de la Puerta del Sol", y al mismo tiempo era inevitable observar el "agujero humano", el "vacío lleno de cuerpos", o incluso el "dantesco espectáculo" del que hablaban numerosos comentaristas... se produjo la segunda gran explosión, la que provocó el derrumbe parcial de la Casa del Reloj, y que sonasen precisamente las diecisiete campanadas y media... Incluso siendo de menor potencia que la primera, no dejó de causar numerosas muertes, pues a estas alturas, la masa comenzaba a guiarse por el pánico. Las otras tres deflagraciones posteriores, causadas por las cantidades de tricloex (unos 40 kilos, repartidos en una carga principal de 20 en el doble fondo, con su disparador, y el resto en cargas más pequeñas) depositadas en las grandes papeleras del Ayuntamiento tuvieron la "virtud" de generar el pánico... Incluso siendo mucho menor el contenido de metralla, el mismo material del que estaban hechas, bien polietileno para las más grandes, o de metal las más pequeñas, demostró su gran eficacia a la hora de segar cuellos, y de provocar todo tipo de cortes al convertirse en letal metralla...
Sin embargo, a las 00:02, cuando era prácticamente imposible evitar el pánico en la Puerta del Sol, y ya no había nadie con ganas de seguir de fiesta, ni nadie se planteaba otra cosa que no fuera salir de aquella zona, lo antes posible... En ese momento, donde se imponían los instintos y los agentes que estaban destinados a mantener el control de accesos no podían hacer otra cosa que intentar ayudar en la evacuación de la zona... Justo entonces, estallaron las demás cargas explosivas en las calles aledañas. La más retratada fue la de la calle Montera, pues junto a la papelera donde estalló se encontraba un grupo de adolescentes, cinco de los cuales perecieron en el acto, y el número de heridos se incrementó sensiblemente por el estallido de los escaparates de ambos lados de la calle, lo que implicó una gran cantidad de heridos y de muertos por los cristales. Allí se vivieron algunos de los momentos de mayor nerviosismo. En la calle Preciados apenas se produjeron víctimas. Las ubicadas en los dos extremos de la calle Arenal, una de ellas en la misma boca de metro, causaron un gran pánico, porque se convirtieron en la ruta de escape más evidente. Por suerte, las dos cargas ubicadas en los accesos del Metro no llegaron a detonar, pues interfirió la gran cantidad de gente que se apelotonaba en las escaleras, buscando el refugio bajo tierra... Tampoco estalló la ubicada en la Estación de Cercanías, en este caso, la causa de providencial fallo fue un problema con la batería del teléfono móvil. De haber explotado estas tres bombas, el resultado habría sido mucho peor, puesto que podrían haberse colapsado las propias estructuras del Metro.
De todas formas, tanto la forma de disimular las bombas a plena vista, como las empresas fantasma que se crearon a tal fin, las técnicas utilizadas para manipular los explosivos, y los recursos humanos que se pusieron en funcionamiento, evidenciaban que se trataba de un atentado por encargo, no de algo con finalidad política, puesto que de momento no ha sido reivindicado por un partido o un grupo concreto. No se trata de ETA, ni de Al Kaeda, sino de una entidad distinta, y mucho más organizada. La gran duda sigue siendo la misma: ¿Quién ha cometido este atentado? ¿Y quién se beneficia con él?
“Duerme, mi niño, duerme, que ya pasó la noche, y el miedo, y los gritos… En la calzada, permanecen los charcos con la sangre de los heridos y de los muertos, y en uno de los dos grupos están tu madre y tu hermana… Duerme, mi niño, y olvida la sinfonía de llantos, el paroxismo de gritos, y demasiados miedos…" Este niño, cuya historia conocen ya millares de personas, se convirtió en el símbolo involuntario de aquél atentado, cuando lo encontraron las brigadas especiales de limpieza, recostado junto al escaparate de una conocida tienda de zapatos de la calle Montera... Llegaba el alba, pero nadie dormía, y los sanitarios se afanaban en poner torniquetes, contener hemorragias, salvar vidas, dentro de los numerosos hospitales de campaña que habían surgido del asfalto en la Puerta del Sol y en las calles aledañas... y mientras tanto, aquél niño dormía, entre trozos de cuerpos, demasiados muertos, incontables heridos, y miles de cristales... A su alrededor, sanitarios, agentes, bomberos, forenses, psicólogos y un militares intentan poner algo de orden en el caos, en las huellas de la peor Nochevieja de la Historia de España…
Nadie conoce el cómo, ni sobre todo, el porqué, salvo por supuesto los propios terroristas, y quienes los contrataron… Al margen de aquellas imágenes dantescas que se han quedado grabadas en la retina y la memoria de todos los televidentes, los investigadores han podido recrear la secuencia inicial de los hechos, a partir de los testimonios de los supervivientes…
Recordemos por lo tanto aquellas diecisiete campanadas y media… Aquella veintena de explosiones de mediana importancia, más letales por la metralla que por la carga explosiva en sí-misma… y la enorme explosión final, en el corazón de la Puerta del Sol, cuando se derrumbaron media fachada, el árbol de Navidad, y el propio reloj… Y nada mejor que rescatar algunos de los testimonios de sus involuntarios protagonistas...
(Extracto del artículo de "EL LIBERAL", "Año nuevo sangriento")
Consuelo, 19 años, estudiante: "Yo estaba con los amigos, haciendo un poco el loco, con demasiadas copas en el cuerpo... Qué demonios, era la Nochevieja, y todos nos queríamos divertir... Un poco por costumbre de otros botellones, nos habíamos instalado alrededor de una de las papeleras de la calle Montera, que usábamos de mesa, porque no nos dejaban acceder a la Puerta del Sol con las botellas... Éramos los de siempre, Kimy, Juan, Pitufo, Lucas, Pere, Juana, Marta, Susy... Imagínate, juntos desde los trece años, la de cosas que hemos compartido... A Pitufo siempre le gustaba preparar los cubatas... Yo estaba un poco lejos de la "mesa", porque a última hora se nos unieron otros cuatro chavales del barrio... Y eso fue lo que me salvó la vida..."
Periodista: "Todos tus amigos resultaron afectados por el atentado, ¿verdad?
Consuelo, 19 años, estudiante: "Sí... Escuché un estruendo, luego como si algo se rompiera, y después me caí al suelo por la onda expansiva... Perdí el conocimiento unos minutos, y me despertaron los gritos, las peticiones de socorro... Estaba cubierta de sangre, pero muy poca era mía... Pitufo tenía el pecho destrozado... Juan, Lucas, Marta y Susy estaban muertos, la metralla de la papelera había salido despedida en todas las direcciones, como si fueran cuchillos... Yo tenía un trozo de casi veinte centímetros incrustado en el muslo, y varios cortes en las piernas..."
Periodista: Y sin embargo, no perdiste la calma, y atajaste la hemorragia de tu amiga Laura...
Consuelo: Supongo que fue algo instintivo... Éramos amigas desde la guardería y, al ver que estaba perdiendo tanta sangre por el corte del brazo, comprendí que tenía que hacer algo, por eso me quité el chaleco, envolví con él su brazo, y comencé a apretar muy fuerte...
Periodista: Y estuviste así mucho tiempo... Más de una hora...
Consuelo: Creo que estaba paralizada... agarrotada por el miedo a perder a más amigos... Cuando por fin los sanitarios llegaron hasta nuestro lado, y se dieron cuenta de lo que había conseguido, intentaron animarme... Pero yo estaba demasiado cansada... y directamente, me desmayé... Lo primero que hice, al despertarme dentro del Hospital de Campaña, fue preguntar por ella... Me dijeron que se había salvado..."
Periodista: Aquella noche murieron en Madrid más de 1500 personas, los dos tercios como consecuencia directa de las deflagraciones, y el resto, bien aplastados en los movimientos de flujo y reflujo de la marea humana que intentaba escapar a un lugar seguro antes de que estallasen las bombas de las calles Montera, Mayor y Arenal, o bien a causa de los cortes de los cristales o de las quemaduras provocadas por las explosiones de las tuberías del gas... Más de 3000 personas necesitaron atención hospitalaria, y otras 100 perecieron en las siguientes 24 horas... Por lo tanto, el balance provisional de víctimas mortales en toda España (recordemos que también se produjeron explosiones en Barcelona, San Sebastián, Málaga, Zaragoza, Sevilla y Pontevedra), cuando ha transcurrido una semana desde los atentados, es de 2467, y los heridos son más de 6000... Sin embargo, el balance podía haber sido mucho más trágico, si no se hubiera organizado con tanta rapidez el dispositivo de emergencias. Bautista G.G., coordinador del Dispositivo de Respuesta Temprana, nos lo explica:
Bautista G.G.: Por desgracia, los atentados del 11-M demostraron que el público en general es muy vulnerable a los atentados terroristas... Aquella maldita mañana de jueves, se salvaron muchísimas vidas por la rápida puesta en marcha de los sistemas de clasificación de las víctimas en leves, graves y muy graves... y en difuntos... La mayor dificultad fue precisamente el hacer llegar las unidades disponibles hasta la Puerta del Sol, pues casi todas las calles estaban cortadas por las explosiones o por las propias víctimas. La primera ambulancia tardó casi media hora en poder recorrer el tramo afectado de la calle Montera... Por eso, se pidió ayuda urgente al Ejército, especialmente a su unidad de Zapadores, pues en algunos tramos era imposible avanzar...
Periodista: ¿Donde se concentró el mayor número de muertos y heridos?
Bautista G.G.: En la Puerta del Sol. Recordemos que allí se produjo la explosión principal, que había sido preparada en el Árbol de Navidad, pues numerosos paquetes de regalos decorativos habían sido manipulados en el propio almacén municipal, y sustituidos por distintas cargas de tricloex y de metralla, en su mayor parte, rodamientos de coche, y cajas de perdigones... Era horroroso caminar, sabiendo que estabas pisando a los muertos o trozos de cuerpos, pero nuestra prioridad era salvar vidas...
Periodista: Al ser tremendamente complicado el acceso, se adoptaron opciones poco habituales, ¿verdad?
Bautista G.G.: Es cierto, nuestra prioridad era por una parte clasificar a las víctimas, y por otra, llegar lo antes posible a la "zona cero"... Por eso, nos pusimos en contacto con el dueño de un almacén de menaje del hogar y, bajo supervisión policial, cogimos innumerables juegos de sábanas y de toallas, para poder evacuar a pie a los heridos... Los propietarios de los hostales de la zona optaron por cambiar de público, y abrieron sus puertas para atender a los más graves... La Puerta del Sol era un campo de sangre, no teníamos medios ni espacio... Y tampoco ayudaba la gran cantidad de juerguistas que, a pesar de las cinco explosiones en la Puerta del Sol, las dos de la calle Mayor, una en Preciados, dos en Arenal y una en Montera, tenían ganas de seguir celebrando la Nochevieja, al menos hasta que se dieron cuenta de la amplitud del desastre...
Periodista: Y tuvieron que recurrir a vehículos poco ortodoxos...
Bautista G.G.: En efecto, nuestros accesos eran las calles de Carretas, Correo y Espoz y Mina... A falta de ambulancias, en los primeros minutos tuvimos que usar taxis de los que estaban aparcados en la Plaza Mayor, y también numerosos autobuses de turistas... El dispositivo especial de la Policía Nacional y Municipal se encargó de derivar todo el tráfico hacia San Ricardo, Pontejos y Esparteros, pues la prioridad absoluta la tenían los vehículos de urgencias, incluyendo a los bomberos, para extinguir los incendios provocados por el gas...
Periodista: ¿Cuánto tiempo tardaron en despejar Sol lo suficiente para efectuar una criba de víctimas, y evacuar a los más urgentes?
Bautista G.G.: Hasta las dos de la mañana no pudimos instalar el primer hospital de campaña en la zona cero, aunque en cuanto se escucharon las primeras explosiones se produjo una nueva marea de solidaridad: los dueños de las farmacias de la zona hicieron lo posible por proporcionar instrumentos de primeros auxilios, y por asesorar a quienes tenían conocimientos médicos rudimentarios: vigilantes del Metro y del centro comercial, Guardias Civiles de las dependencias oficiales, distintos equipos de voluntarios... Lo que más vidas salvó fue la colaboración ciudadana.... "
Estimados socios... Una vez más, hemos cumplido con lo previsto, y se ha conseguido el objetivo deseado. El cliente está moderadamente satisfecho pues, aunque se han producido menos fallecimientos de lo previsto, la cantidad de heridos, y sobre todo el pánico que se ha generado en la población ha sido el suficiente, para proponer una ampliación de los márgenes de intervención del Ejército en la vida civil, al mismo tiempo que se ha promulgado un recorte de las libertades civiles, especialmente la de asociación y la de libre reunión en lugares públicos.
Dos semanas después de los atentados, pues debemos recordar que todo se organizó de tal manera que se produjeran en distintas ciudades españolas, pero en ninguna con tanta virulencia como en Madrid, la población está empezando a volver a la calma... Sin darse cuenta de lo que han perdido, justamente, en el proceso: su propia libertad. Todos los partidos políticos se han dedicado a criticar la falta de medidas de seguridad en la Puerta del Sol, cuando saben perfectamente que en los grandes eventos, que condensan a mucha gente, es imposible garantizar la seguridad absoluta.
En las ciudades de provincias, al emplear a terceras y cuartas personas, el número de víctimas ha sido mucho menor, pues no se ha manipulado correctamente el tricloex, y en algunas ocasiones, la potencia de la onda expansiva se ha anulado al disponer la carga contra un muro de granito o de piedra. Ha fallado la coordinación, pues el atentado de Bilbao en el Kursaal se produjo a la una y media de la madrugada, por un fallo del temporizador. En Sevilla se colocaron correctamente tres de las cuatro cargas, pero solo estallaron dos en la zona de copas, en sendas discotecas (una de ellas salió ardiendo, y murieron abrasadas 100 personas). En Málaga, la explosión de un artefacto de escasa entidad en la calle Larios, dejó algunos heridos...
No se trata de hablar de daños colaterales, ni de víctimas involuntarias, igual da que fueran hombres, mujeres o niños... La retirada de nuestros efectivos principales se ha realizado sin obstáculo alguno, pues incluso quien detonó la primera bomba en Madrid estaba a una distancia prudencial del artefacto. Los jóvenes contratados para efectuar el "estudio sobre la limpieza en las calles de Madrid", o los "inspectores de papeleras municipales" eran, de cualquier manera, prescindibles.
Los clientes, una joint venture de las principales empresas de seguridad privada del país, han incrementado exponencialmente su facturación, hasta tal punto que han comenzado a importar vigilantes de otros países. Los proveedores de materiales de autodefensa también han incrementado su volumen de ventas, igual que las empresas tradicionales de fabricación de armamento, sobre todo a raíz de la promulgación de la "Ley de protección ciudadana" que facilita la adquisición de armas de fuego por particulares, limitando de todas formas la venta de armas automáticas o semi-áutomáticas.
Paralelamente, el Gobierno ha limitado las libertades fundamentales, para garantizar el orden público y la seguridad ciudadana. No se han clausurado los centros de esparcimiento, salvo las discotecas, por el riesgo que suponen una gran concentración de gente y de alcohol. También se han suspendido las corridas de toros y los partidos de fútbol. Los colegios, institutos y universidades siguen funcionando con normalidad. Los sindicatos han seguido igual, si bien con menos influencia que antes. Y el Ejército efectúa los controles en las carreteras, lo que de paso está siendo utilizado en el País Vasco para apretar mucho más el cerco a ETA y a su entorno...
Culminada, pues, de manera satisfactoria nuestra misión en España, ha llegado el momento de plantearse los retos de nuestro siguiente reto: desprestigiar completamente al gobierno títere de Azerbaiyán, y provocar al mismo tiempo el mayor desastre ecológico de la Historia, al volar el principal oleoducto de Europa...
La "Corporación de Autoayuda Sekmet" ha cumplido, una vez más, su cometido.